Y hago referencia a la fritada porq la anhelé toda la tarde mientras duraba el evento evangelístico en el Parque Central de Atuntaqui al norte de nuestro lindo país, al cual los jóvenes de la Viña tuvimos la oportunidad de asistir y presentarnos como grupo musical y de mimo...pero no importó tener el estómago vacío o estar cansados después del tráfico en la carretera por el feriado....el objetivo era servir, expresar lo q teníamos q decir...gracias a Roberto Pérez y su proyecto "Impacto Ecuador" por proveernos de los recursos y los ánimos para tal fin.
Batería nueva, guitarra aguilezca de Antoine afinada, bajo Thunderbird listo para volar...y la voz de Marthita con su singular tono empezó a sonar en aquel soleado parque donde la gente no era indiferente ante el evento...escuchaba con atención las canciones de Contrarreloj, aplaudía y se sentía bien.....y todos nos sentíamos bien por ello.

...al acabarse la tercera canción el maquillaje estaba listo, labios pintados (incluso los de Mario...quien se opuso al principio...) y todo el ánimo de hacer sonreir al público.......el cual ésta vez tampoco falló: rió, se emocionó, se interesó por la historia de "pintura fresca" q presentaba el grupo de mimo La Viña quienes lo hicieron con excelencia...y con aplausos efusivos la gent demostró que se sentía bien...y nos sentíamos bien por ello.

Y a pesar de que no tuvimos mucho tiempo para practicar juntos mimos y músicos, la representación de la canción "Corazón de Cristal" fue el punto más alto emocionalmente hablando...Caro con sus artísticos movimientos expresaba cada palabra cantada por Marthita, cada acorde de guitarra se transformaba en expresión corporal........al final, el trabajo conjunto de las artes dió como resultado muchos aplausos, Caro y Mario con las manos en alto resguardando el corazón de cristal imaginario recibían la felicitación del interesado público....los músicos recibían su parte también.......y nos sentíamos bien por ello.
...abrazos y felicitaciones de los organizadores e iglesia local recibimos al terminar el evento, satisfechos espiritualmente nos dirigimos a compartir los ansiados y típicos alimentos de la zona. Fritada, mote, plátano frito, tostado, etc...no sólo sirvieron para recuperar las fuerzas, sino para compartir y conversar los últimos instantes con las personas q estuvimos tras la escena del evento evangleístico llevado a cabo en Atuntaqui, el cual se volverá a repetir con más publicidad e invitados el 15 de noviembre.... y ya con el estómago lleno....me sentía muy bien por ello.